¿Cómo cuidar tu mandolina para que dure toda la vida? Una mandolina bien cuidada dura décadas: en nuestro taller llegan a reparación instrumentos Verona de los años 80 que siguen sonando. Y la mayoría de los problemas que vemos no vienen del uso, sino de cómo se guarda. Estos son los consejos sobre cómo cuidar tu mandolina que damos en la tienda a quien se lleva una mandolina o un banjo.

Contenido de la guía
1. La humedad es el enemigo número uno
La madera se mueve con la humedad. Si el ambiente es muy seco, la cubierta se contrae y pueden aparecer grietas; si es muy húmedo, la madera se hincha, la acción sube y las cuerdas quedan lejos del diapasón. Lo ideal es un ambiente estable, entre 45 y 55 % de humedad.
- No dejes el instrumento cerca de estufas, calefactores ni al sol directo.
- En invierno, con calefacción encendida, el aire se seca mucho: guárdalo en su funda o estuche cuando no lo uses.
- Nunca lo dejes en el auto: en verano el interior supera los 50 °C y el barniz y los encolados sufren.
2. Cuerdas: cuándo cambiarlas
Las cuerdas pierden brillo y afinación con el uso y con el sudor de las manos. Si tocas seguido, cámbialas cada dos o tres meses; si tocas poco, cuando notes que suenan opacas o se ven oscuras. Después de tocar, pasa un paño seco por las cuerdas: alarga su vida al doble.
Usa siempre el calibre y la cantidad correcta para tu instrumento. Tenemos encordados Verona y Medina Artigas para mandolina y banjo de 8, 10 y 12 cuerdas, y packs de cuerdas sueltas por número si solo se te cortó una.
3. Limpieza
- Cuerpo y mástil: paño suave y seco, o apenas húmedo. Nada de limpiadores de muebles ni alcohol, que dañan el barniz.
- Diapasón: cuando cambies cuerdas, aprovecha de limpiar la suciedad acumulada entre trastes con un paño.
- Herrajes (clavijeros, tiracuerdas): un paño seco basta; si se ponen duros, una gota de aceite fino en el engranaje.
- Parche de banjo: si es de cuero, no lo mojes; si es de plástico, un paño apenas húmedo.
4. Funda o estuche: cuál necesitas
Aquí está la diferencia que más preguntan en la tienda:
- Funda acolchada tipo mochila: para el uso diario, ir a clases, ensayos o a la iglesia. Protege de golpes leves, polvo y lluvia, y se lleva cómoda en la espalda. Es la que incluimos de regalo con cada mandolina Verona.
- Estuche rígido (case): para viajes, traslados en bus o avión, giras y para guardar el instrumento por temporadas largas. Es de madera con interior de felpa y aguanta peso encima. Si vas a mover el instrumento seguido o es electroacústico, vale la inversión.
Mira las opciones en Fundas y Estuches: fundas premium en varios colores y estuches rígidos para mandolina y para banjo.
5. Cómo cuidar tu mandolina al guardarla
- Siempre dentro de la funda o estuche cerrado, y no apoyado contra una pared donde pueda caerse.
- Si no lo vas a tocar por meses, afloja las cuerdas un tono (no las sueltes del todo) para quitarle tensión al mástil.
- En un banjo, no lo guardes con nada encima del parche.
- Un atril de pie es cómodo para tenerlo a mano, pero solo en una pieza sin niños ni mascotas cerca.
6. Revisión en el taller
Parte de cómo cuidar tu mandolina es llevarla al taller: una vez al año conviene una calibración: ajustar la acción, revisar trastes, clavijeros y cejuela. En nuestro taller en Santiago hacemos mantención y reparación de mandolinas y banjos, Verona o de cualquier otra marca, con diagnóstico y presupuesto antes de empezar. Si tu instrumento suena raro, se desafina o se siente incómodo, escríbenos por WhatsApp.
